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Las crecientes del Paraná que asustan, según un investigador, son clave para que haya más peces

Pablo Scarabotti, investigador del Conicet y docente de la UNL, explicó en Santa Fe que las inundaciones vinculadas a El Niño favorecen la reproducción del sábalo, el dorado y el surubí. Lo dijo en el Primer Congreso Argentino de Ictiología, realizado del 18 al 21 de octubre.

El biólogo Pablo Scarabotti, investigador del Conicet y docente de la Universidad Nacional del Litoral, sostuvo que las crecientes del Paraná, aunque generan riesgos para quienes viven en zonas bajas de la provincia de Santa Fe, cumplen un rol central para la vida del ecosistema. Lo planteó en una entrevista realizada durante el Primer Congreso Argentino de Ictiología, que se hizo en la ciudad de Santa Fe del 18 al 21 de octubre de 2026.

Según explicó, especies como el sábalo, el dorado, el surubí, el patí y la boga tienen una dinámica reproductiva "íntimamente ligada a los pulsos de inundación". Cuando el río crece y desborda, las larvas ingresan a la llanura aluvial, donde hay vegetación, refugio frente a los depredadores y abundante alimento. Esos pulsos pueden darse con intervalos de entre dos y siete años y, en buena medida, están vinculados con El Niño.

El especialista contrastó ese escenario con las bajantes prolongadas, como la que se registró prácticamente entre 2019 y 2022. En esas condiciones, los peces desovan igual, pero las larvas no llegan a los ambientes laterales y la supervivencia puede ser muy baja, al punto de que una generación entera quede casi ausente de las capturas. En cambio, indicó que todavía se pescan ejemplares de la creciente extraordinaria de 2016, y que tras un Niño la pesca mejora a los dos o tres años y se sostiene entre cinco y diez.

Scarabotti advirtió que no alcanza con que suba el agua: hay que conservar las islas, lagunas y bañados y su conexión con los cauces. "Si terraplenamos los ríos o desconectamos las lagunas, el río empieza a morir poco a poco", afirmó. Agregó que los beneficios llegan también a algas, zooplancton, invertebrados y plantas acuáticas.

Mientras tanto, el informe de octubre del Servicio Meteorológico Nacional indica que El Niño es de fuerte intensidad y que hay un 100% de probabilidad de que persista e se intensifique entre octubre y diciembre de 2026. El Instituto Nacional del Agua pronosticó, en su actualización del 20 de octubre, que el Paraná llegaría a 4,56 metros en el puerto de Santa Fe el 27 de octubre y a 4,92 metros el 3 de noviembre, por debajo del nivel de alerta (5,30) y del de evacuación (5,70).

El investigador sostuvo que "la inundación no es una catástrofe: es un ciclo natural" y planteó que la respuesta pasa por adaptarse, por ejemplo con viviendas elevadas o evitando ocupar áreas de riesgo, y no por intentar controlar la naturaleza. También defendió el sostenimiento de las universidades y del Conicet.

Fuente: El Litoral (Santa Fe)

Foto: Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.5)